En una ciudad, unos hombres se divertían diariamente con el tonto del pueblo, le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centimos y otra de menor tamaño, pero de 1 €.
Él siempre tomaba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
– Lo sé señor, no soy tan tonto…, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

¿Cuantas cosas has perdido y a cuántas cosas has renunciado por la opinión de los demás? ¿Qué es lo que te hace sentir bien? ¿lo que piensen los demás de ti o lo que tú sabes de ti mismo?