Saltar al contenido
Inicio » ¿Por qué me cuesta tanto cambiar y cómo conseguirlo?

¿Por qué me cuesta tanto cambiar y cómo conseguirlo?

  • por
Etiquetas:
¿Por qué me cuesta tanto cambiar y cómo conseguirlo?

Aunque a veces sentimos el deseo de cambiar y de hacer todo lo posible para conseguirlo, nos podemos encontrar un gran obstáculo que nos impide avanzar, se trata del miedo al cambio. Él es miedo quien nos lleva a decir frases como: Me acostumbré a vivir en esta ciudad. Aquí las cosas siempre se hicieron de esta manera. Hace más de 10 años que trabajo en esto. Yo soy así, quien me quiera sabe lo que hay. Estoy tan acostumbrado a estar solo. Soy tímido. Y así un largo etcétera.

Los seres humanos somos animales de costumbres. Nos gusta realizar acciones de manera mecánica, libre de decisiones y nos cuesta cambiar por miedo. Por ello, en este artículo hablaremos de lo que hay detrás del miedo al cambio y de cómo superarlo.

¿Qué hay detrás del miedo al cambio?

Cambiar supone romper con una serie de estructuras mentales, costumbres, comodidades y cierta seguridad. Una seguridad unas veces real y tangible y otras, tan solo imaginaria. Pero que nos sirve de excusa para mantener las cosas y a nosotros inamovibles. Como bien apunta este famoso refrán español.

Más vale malo conocido que bueno por conocer

Es por ello que una vez tomada la decisión de cambiar y ponernos en acción se manifiestan los verdaderos miedos. Lo que hay realmente detrás del miedo al cambio.

Tenemos miedo a dejar de pertenecer al clan

Ciertos cambios requieren un alejamiento de la comunidad o salida del clan al que pertenecemos. En ocasiones dejamos de hacer lo que queremos para continuar siendo miembros del clan. Porque ello conlleva disfrutar del amor y protección del mismo. Ya que, fuera de él, podemos experimentar la soledad y estar en peligro de muerte.

Desde el Homo Sapiens conservamos la idea, grabada a fuego, de que vivir fuera de la tribu, significa estar muerto. Puesto que tú solo no podrás defenderte de los depredadores que habitan fuera de ella.

Miedo a perder parte de nuestra identidad

Nos hemos identificado con una manera de ser, de pensar, de hacer. Hemos creado ese personaje con el que nos presentamos al resto del mundo. Ese personaje nos proporciona ciertas amistades, prestigio, trabajo, respeto o enemigos y luchas. La mente se identifica con todos los aspectos de nosotros y eso le proporciona seguridad y comodidad

¿Qué pasa si quieres cambiar?

Cuando surge la necesidad o el deseo de cambiar uno o varios aspectos de nosotros y aparece el miedo a perder una parte de nuestra identidad, a no ser el personaje que hemos interpretado durante años.

¿Y ahora qué vas a hacer con ese nuevo yo? ¡Con lo que te costó llegar a ser quien eres!.

Desgraciadamente, con el miedo a cambiar parte de nuestra identidad, nos negamos la oportunidad de abrazar algo mejor. De incluir una parte que puede aportarnos mayor bienestar y felicidad.

El cambio requiere esfuerzo y energía

Para cambiar se requiere unas dosis de energía superiores a las que se utiliza en una vida monótona. Seguir una rutina diaria, es vivir en piloto automático y todos sabemos que el piloto automático, es muy cómodo, por lo que estaría bien preguntarse: ¿Estoy preparado para realizar el esfuerzo que requiere vencer el miedo al cambio?

¿Cómo puedes vencer el miedo al cambio?

El cambio es la meta que deseamos alcanzar. Y esta ha de ser un resultado deseable, e incluso, medible en el tiempo.

Tener claro que quieres cambiar es clave para conseguirlo

Es importante que tengas claro que quieres cambiar, que no te mientas a ti mismo y que tu deseo no responde al deseo o peticiones de otros, porque solo así, el cambio conseguido será motivo de celebración y de júbilo. 

Visualizaciones para vencer el miedo al cambio

Las visualizaciones son una herramienta muy poderosa y que pueden ayudarte a vencer el miedo al cambio. Por esta razón te proponemos el siguiente ejercicio y esperamos que puedas comprobar por ti mismo su eficacia.

Toma papel y boli o grabadora. Es importante que quede constancia para ti de esta información. Así podrás recurrir a ella llegado el momento para confirmar que has conseguido lo que querías o algo mejor. Y también para recordarte por qué quieres cambiar si en el camino surge algún momento de flaqueza.

Busca un lugar tranquilo, que bien puede ser tu habitación, un parque, la playa…, aquel que prefieras y en el que te sientas relajado.

Realiza unas respiraciones profundas y conscientes para aquietar la mente y sentir tu cuerpo.

Visualiza el cambio ya conseguido. Sí, has leído bien, imagina que ya lo has conseguido. Crea esa imagen en tu mente y responde a preguntas como estas.

¿Cómo me siento con este aspecto de mi vida ya cambiado?
¿Viviendo en este lugar?
¿Habiendo soltado la rabia?
¿Sin sentir ansiedad?
Trata de describir con el mayor número de detalles ese sentimiento:
¿En qué parte de tu cuerpo sientes el cambio ya efectuado?
¿Qué color ves con el cambio ejecutado?
¿A qué huele ese cambio efectuado?
¿Te encuentras solo o acompañado?

Todas estas respuestas te ayudarán a focalizar y a dirigir tu mirada a aquello que deseas. Es importante que guardes esta información para poder recurrir a ella en cualquier momento. Te aportará una dosis extra de energía y restarán valor a aquello que puede frenarte y de lo que hemos hablado en este artículo y también te ayudará a reflexionar sobre todo lo que aportará de bueno en tu vida ese cambio.

Hay que traspasar la incertidumbre que produce cambiar

Para vencer el miedo al cambio debemos traspasar la incertidumbre que produce el miedo a lo desconocido. Recorrer un camino distinto al transitado durante años. Y Atreverse a desconectar el piloto automático con el que nos hemos movido hasta entonces.

Conocer tus debilidades y fortalezas para superar el miedo al cambio

Conocer tus debilidades y fortalezas a la hora de realizar un cambio arroja luz sobre el proceso y lo acelera. Ya que cuentas con una información fundamental con la que puedes trabajar para conseguir tu meta y ser más resiliente.

Sé humilde 

Cuando uno quiere y siente el deseo de cambiar es porque acepta, con humildad, que puede mejorar y crecer mental, física y espiritualmente. Y lo hace desde la humildad del nuevo yo que surge de la decisión, del recorrido y de la experiencia. 

Y acepta también, que los demás pueden tener una opinión distinta, tanto, de su decisión de cambiar, como de su cambio. Y por supuesto, se precisa humildad para pedir ayuda y para aceptar y agradecer la ayuda que nos brindan.

Cambiar, es de valientes, de visionarios, de románticos, de genios. El cambio es para aquellos que quieren seguir en el sendero del aprendizaje y la evolución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.